¡Javier Milei disuelve el IOSFA por decreto y crea dos nuevas obras sociales para militares y fuerzas de seguridad!
El Gobierno nacional, mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 88/2026, puso fin al Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), un ente que arrastraba un déficit crítico de unos 200.000 millones de pesos, y dio luz verde a la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
La medida, publicada el viernes en el Boletín Oficial y ya en vigencia, responde al desequilibrio financiero persistente del IOSFA, causado por el alza de costos médicos, la diversidad de afiliados y la dispersión geográfica de la cobertura. El Ejecutivo argumenta que las Fuerzas Armadas y las federales de seguridad –como Gendarmería y Prefectura Naval– tienen necesidades operativas y demográficas distintas, lo que justifica la separación en dos entidades autárquicas: la OSFA bajo el Ministerio de Defensa y la OSFFESEG a cargo del Ministerio de Seguridad Nacional.
El proceso de disolución y liquidación del IOSFA se extenderá por un máximo de 365 días, con un período de transición que garantiza la continuidad de tratamientos en curso para evitar interrupciones en la atención a miles de afiliados, entre personal en actividad, retirados, pensionados y familias. Un administrador designado por Defensa, con apoyo de una comisión especial y control de la SIGEN, manejará la liquidación, mientras se transfieren afiliados: 60 días para las Fuerzas Armadas a la OSFA y 180 para las de seguridad a la OSFFESEG. Las nuevas obras destinarán al menos el 80% de recursos a salud, con topes estrictos en gastos administrativos.
Esta reestructuración llega tras años de colapso en el IOSFA, nacido en 2013 de la fusión de obras sociales militares impulsada por el kirchnerismo, que generó tensiones por su ineficiencia y deudas acumuladas –superiores a 160.000 millones en 2025–. Afiliados denunciaron suspensiones de prestaciones pese a descuentos en haberes, y sindicatos como ATE alertaron sobre la crisis. El ministro de Defensa, Carlos Presti, apuntó al gobierno de Cristina Kirchner por crear un «engendro» que «nunca funcionó» y «fundió» la obra social, sin consultar a los militares.
Críticas no faltan: el exministro Agustín Rossi acusó a Milei de «destruir todo», mientras figuras como la diputada Lourdes Arrieta ven en la reforma un plan en marcha desde fines de 2025 para esquemas más especializados. El DNU, invocado por urgencia constitucional, irá a revisión del Congreso, en un contexto donde el Gobierno busca sanear el sistema sin esperar tiempos legislativos ordinarios.