El jubilado fue hallado en una casa. Su hijo fue capturado gracias al reconocimiento facial e imputado por abandono de persona
El horror salió a la luz tras un llamado al 911. Cuando la Policía y los médicos ingresaron a una vivienda de Godoy Cruz, en Mendoza, encontraron a un jubilado en condiciones extremas: estaba tirado entre la suciedad, visiblemente desnutrido y apenas podía hablar. Sin embargo, alcanzó a repetir una frase que impactó a todos los presentes: “Tengo hambre”.
La víctima fue identificada como Francisco Carlos Morán, un hombre mayor que convivía con su hijo en la casa donde ocurrió el dramático hallazgo. Según reconstruyeron los investigadores, el lugar estaba completamente abandonado, sin higiene y sin alimentos visibles.
El jubilado presentaba un severo deterioro físico y debió ser trasladado de urgencia a la Clínica Santa Clara. A pesar de los esfuerzos médicos, murió menos de 24 horas después de haber sido encontrado.