El Gobierno nacional ha iniciado el proceso de licitación para concesionar las principales líneas de carga del Belgrano Cargas, como parte de su estrategia de privatización ferroviaria. Esta convocatoria abarca las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, que actualmente conforman una de las redes logísticas más importantes del país.
La licitación ha sido presentada como pública, tanto a nivel nacional como internacional, con un esquema de participación abierto a empresas interesadas en operar la infraestructura ferroviaria. Según el plan oficial, la concesión no solo incluye el uso de las vías, sino también los inmuebles circundantes y la exigencia de realizar inversiones obligatorias en la red.
Un punto clave del proceso es que también se permite la venta del material rodante, como locomotoras y vagones. Esta venta se llevará a cabo mediante un remate público, ofreciendo a los adjudicatarios la posibilidad de presentar propuestas para la explotación de las vías, ya sea con o sin la compra de trenes.
Además, el esquema contempla que los talleres ferroviarios participen en la reorganización del sistema. El objetivo del Gobierno es dividir el negocio en diversas etapas, con concesiones separadas para infraestructura, material rodante y servicios de mantenimiento, diferenciándose así de las privatizaciones ferroviarias realizadas en los años noventa.
La licitación se gestionará a través de la plataforma digital del Estado, estableciendo un cronograma con plazos para consultas, presentación de ofertas y apertura pública de sobres. De manera paralela, el Gobierno busca atraer capital privado para respaldar las obras requeridas en el pliego y disminuir la carga operativa del sistema bajo gestión estatal.