El Gobierno Nacional reanudó ayer las negociaciones paritarias con las federaciones que nuclean a los gremios docentes de todo el país. El encuentro no terminó bien y pasó a un cuarto intermedio. Los números que pusieron sobre la mesa.
El principal tema de discusión fue la actualización del salario mínimo docente. La Confederación de Educadores de Argentina (CEA) contó que está congelado en 500 mil pesos desde febrero del año pasado por lo que pretenden equipararlo con una canasta básica familiar que en febrero fue de $1.397.672 para un hogar de 4 integrantes.
Lejos de eso, las autoridades nacionales ofrecieron un aumento del 30% que dejaría al haber de referencia en 650 mil pesos. La oferta “fue rechazada de manera unánime por todas las organizaciones sindicales docentes por considerarla insuficiente y alejada de la realidad”, informó la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA).
Así las cosas, la reunión se dio por terminada y la negociación paritaria pasó a un cuarto intermedio. Sin embargo, la próxima reunión no tiene fecha por lo que la resolución del conflicto podría dilatarse por algunas semanas.
Por ahora, los gremios no anunciaron nuevas medidas de protesta, pero la CTERA ratificó la continuidad de su plan de lucha nacional. Cabe recordar que a principios de marzo todas las federaciones llamaron a un paro de actividades que dejó sin clases a estudiantes de todo el país. En ese momento, el Gobierno Nacional sostuvo que “la materia salarial es competencia de las provincias, quienes son las verdaderas empleadoras de los docentes”.
A pesar de esa postura, la Secretaría de Educación no tuvo más remedio que llevar adelante la convocatoria en la que debe tratar las condiciones laborales, la carrera docente y el salario mínimo, según el artículo 10 de la Ley 26.075.