Navidad de sangre en La Plata: un vecino asesinado por pirotecnia en el Barrio Aeropuerto
En la madrugada de Navidad, La Plata se tiñó de tragedia en los monoblocks del Barrio Aeropuerto cuando Juan Carlos Magen, de 68 años, mató a balazos a su vecino Daniel Néstor Rubén Ramírez, de 45 años, tras una discusión por el uso de pirotecnia. El hecho ocurrió en la intersección de las calles 609 y 4, donde los hijos de la víctima celebraban las fiestas con cohetes y petardos que enfurecieron al agresor. Lo que comenzó como un roce vecinal durante la tarde escaló a un homicidio brutal, dejando al barrio en estado de shock y conmoviendo a toda la región bonaerense.
La esposa de Ramírez, Malvina, relató con dolor el calvario que vivieron esa noche. Según su testimonio, Magen ya había amenazado a su marido durante el día, gritando que lo iba a matar por los ruidos. Al caer la noche, mientras la hija mayor de la familia salía al patio, el agresor reapareció, amenazó a la joven y disparó con una escopeta. Minutos después, en la escalera del edificio, Magen esperó a Ramírez y a su hermano: «Le tiró seis tiros al hermano, que vive arriba; después a él, que quedó tirado con dos tiros. Lo vio vivo y le dijo ‘¿Todavía estás vivo, vos?’ y le dio otro hasta matarlo», contó la viuda entre lágrimas. Ramírez recibió impactos en el hombro y el cuello, y agonizó hasta las 6 de la mañana pese a los intentos de los vecinos por ayudarlo.
La policía llegó alertada por los disparos y encontró el cuerpo sin vida de Ramírez en el descanso de la escalera. Los efectivos allanaron el departamento de Magen, lo detuvieron con un arma apoyada en la mesa y secuestraron municiones de distintos calibres, incluyendo puntas troncocónicas y teflonadas. Ninguna de las armas tenía pedido de secuestro. El caso está a cargo de la UFI N° 6 de La Plata, con el fiscal Patricio Barraza al frente, y el Juzgado de Garantías N° 2. Magen quedó imputado por homicidio y trasladado a una comisaría.
La furia vecinal estalló de inmediato: en represalia, un grupo prendió fuego al Peugeot 504 de Magen, que quedó destruido, y apedreó su casa, rompiendo vidrios. Hubo un fuerte operativo policial con el Grupo Táctico Operativo (GTO) para contener disturbios y preservar la escena. El barrio, aún marcado por el humo y los vidrios rotos, guarda un silencio cargado de dolor y bronca.
Este no fue un caso aislado en La Plata esa Navidad. En el barrio San Carlos, otro vecino salió con un machete a increpar a un grupo por pirotecnia que asustaba a sus perros, pero terminó rodeado y golpeado en la vereda; el video se viralizó en redes, reavivando el debate sobre la convivencia, el impacto de los estallidos en animales, ancianos y personas con sensibilidad auditiva. Sin heridos graves ni intervención policial, dejó un clima de tensión. Estos episodios exponen la fractura social en los barrios populares, donde la pirotecnia enciende mechas que terminan en violencia extrema.