Empresarios inmobiliarios y gastronómicos expresan cautela ante la temporada estival 2024, evidenciando menor nivel de reservas y la influencia de factores económicos y políticos en la toma de decisiones.
La temporada estival del 2024 en la Costa Atlántica presenta un panorama de moderadas expectativas y cierto pesimismo, según señalan diversos empresarios inmobiliarios y gastronómicos. El escenario se caracteriza por un nivel de reservas inferior al año anterior y la influencia marcada de factores económicos y políticos en la toma de decisiones.
Stella Vignau, de Stella Vignau Inmobiliaria Integral de Cariló y Pinamar, destacó la incertidumbre que rodea a esta temporada: «Estamos frente a una temporada con mayor incertidumbre que las anteriores; hay mucho por alquilar todavía». La cambiante situación política y las medidas económicas recientes han impactado en la planificación de vacaciones, afectando las reservas.
Nelson Valimbri, director de Ville Saint Germain Apart Hotel Spa & Golf en Cariló, mencionó que, a diferencia de años anteriores, las reservas en septiembre no alcanzaron los porcentajes usuales. Sin embargo, expresó confianza en que, a pesar de las variaciones, las temporadas suelen ser buenas en general.
María Zitelli, directora ejecutiva de Green Sea Apart Hotel en Pinamar, señaló que, después de una temporada récord el año pasado, el 2024 anticipa niveles de ocupación más moderados pero prometedores. La incertidumbre política llevó a retrasar la preventa, asegurándose de establecer tarifas acordes a los costos cambiantes.
Walter Zenobi, socio de Rada Beach en Pinamar, compartió expectativas positivas, mencionando una alta ocupación para Año Nuevo y una ocupación del 95% para enero. A pesar de un contexto económico desafiante, anticipa un verano diferente, marcado por reservas ya realizadas.
Daniel Gernetti, socio de Lucciano’s Cariló y Pinamar, prevé una temporada positiva en términos de afluencia, pero destaca que el control de gastos, influenciado por la situación económica, podría afectar las opciones de viaje al exterior y generar un amesetamiento en las ventas.
En resumen, la temporada 2024 presenta desafíos y variables que influirán en la dinámica turística de la Costa Atlántica, destacando la importancia de la adaptabilidad y la respuesta a un contexto cambiante.