Tragedia en el campo bonaerense: un puestero de 83 años falleció tras una feroz golpiza durante un asalto
En un nuevo y alarmante episodio de inseguridad rural que sacude al norte de Buenos Aires, un puestero de 83 años murió días después de sufrir un violento asalto en un establecimiento agropecuario de La Violeta, partido de Pergamino. Los delincuentes, disfrazados de policías, irrumpieron en la madrugada maniatando a una familia y robando todo a su paso, dejando un saldo trágico que profundiza la bronca del sector.
El hecho ocurrió en un predio cercano al límite con Ramallo, donde cuatro hombres armados, con indumentaria policial y esposas, engañaron al anciano para ingresar sin resistencia. Según reconstruyó el propietario Guillermo Crescimbeni, los intrusos redujeron al puestero José, lo trasladaron al casco principal junto a la familia del trabajador –un hombre, una mujer y un menor–, y los ataron mientras exigían plata. Al no hallar efectivo, se llevaron una Toyota Hilux, electrodomésticos y objetos de valor, huyendo por caminos secundarios en la oscuridad.
La violencia no quedó en el robo: el puestero recibió un culatazo brutal que le rompió el pómulo, según relató Crescimbeni a medios locales. José escapó milagrosamente, denunció en la comisaría de La Violeta y fue atendido en una sala de salud, pero las secuelas de la golpiza fueron fatales. A sus 83 años, el hombre no resistió y falleció, convirtiendo este asalto en un crimen que indigna a productores de Pergamino y zonas aledañas.
La investigación está a cargo de la Departamental de Investigaciones y el Comando de Prevención Rural, que analizan similitudes con otros ataques recientes en la región, como el robo de otra camioneta sobre la Ruta 51. Trabajadores como Raúl Fleitas expresaron su alerta: «Nos puso a todos en jaque, y pedimos más presencia policial en los caminos internos». Entidades agropecuarias ya contactaron al Ministerio de Seguridad bonaerense para reclamar patrullajes reforzados.
Este caso se suma a una ola de inseguridad rural que azota Buenos Aires y provincias vecinas, con denuncias de abigeato, robos y agresiones en Santa Fe, Corrientes y San Luis. Productores como los de la Sociedad Rural de Mar del Plata claman por más controles del CPR, mientras la falta de denuncias por desconfianza agrava el problema: «Sin móviles ni prevención, los campos quedan a la deriva». La bronca crece ante la impunidad, y el norte bonaerense exige respuestas urgentes para evitar más tragedias en el olvido rural.