¡Otro mazazo al bolsillo! La Provincia de Buenos Aires avaló una suba extraordinaria de la luz que puede llegar hasta el 17% en municipios como Rauch, mientras el esquema de subsidios focalizados empieza a golpear con todo en las boletas de marzo.
El gobierno bonaerense, a través de la Resolución 102/26 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, oficializó estos aumentos disparatados que entrarán en vigencia el 1º de marzo para usuarios de EDELAP, EDEA, EDEN, EDES y cooperativas eléctricas, incluyendo la de Rauch. No es un ajuste chiquito que siga la inflación mensual: esta vez es una suba extraordinaria, mucho más agresiva, en medio del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) que divide a los hogares en «con subsidio» o «sin subsidio» según ingresos y patrimonio. En el AMBA, la electricidad ya subió un 3,59% en febrero para Edenor y Edesur, pero en el interior, las provincias como la nuestra deciden el golpe final.
Y no termina ahí: el gas natural también se lleva su tajada con un aumento promedio del 16,86% a nivel nacional desde febrero, implementando una «tarifa plana» o Precio Anual Uniforme (PAU) para evitar picos en invierno, pero que igual duele en verano cuando el consumo es bajo. La Secretaría de Energía, con María Tettamanti al frente, justifica esto como «previsibilidad» para que no haya sobresaltos en julio o agosto, sumando la cuota de la Revisión Quinquenal Tarifaria y ajustes por inflación mayorista y minorista. Para la categoría R1 (42% de usuarios), la suba en gas es de hasta $3.000; para clases medias, entre $960 y $6.400; y para altos consumos, hasta $11.300.
El impacto en el bolsillo argentino es criminal: en el GBA, los servicios públicos acumulan un aumento del 594% desde diciembre de 2023, contra una inflación general del 194%, una brecha de 400 puntos que pulveriza salarios y jubilaciones. En enero, un usuario sin subsidios en AMBA gastó $192.665 en servicios, según el Instituto Interdisciplinario de Economía y Política (UBA-Conicet). El último año vio subas interanuales del 21% en luz y 29% en gas, superando la inflación minorista de 2025 en 1,5 puntos. Beneficiarios del SEF tienen bonificación del 50% en bloques de consumo (300 kWh en meses pico para luz, concentrado en invierno para gas), más un extra de hasta 25% en enero que se diluye hasta diciembre, pero hay que chequear en Mi Argentina para no pagar de más.
En Rauch y el interior bonaerense, este aval provincial significa facturas que pueden trepar hasta el 17%, un «golpe al bolsillo» que se suma a la ola de ajustes mensuales en luz y gas anunciados por el Gobierno nacional. Mientras el grueso de los hogares (70%) ve subas moderadas en febrero por bajo consumo, la realidad es que el reordenamiento tarifario y la quita de subsidios indiscriminados dejan a millones expuestos. ¿Hasta cuándo esta sangría? Los usuarios ya pueden migrar datos automáticamente o actualizar su DJ en el sitio oficial, pero el alivio parece lejano en este 2026 de tarifas que suben por encima de la inflación.