La Provincia selló la paritaria estatal con acuerdo de mayoría y ahora mira de reojo a los docentes
En un cierre de paritaria que dejó un sabor agridulce en el ámbito sindical entrerriano, el Gobierno provincial y la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) firmaron este viernes un acuerdo por mayoría que pone fin a las negociaciones para los trabajadores estatales. La propuesta, que arranca su vigencia en febrero de 2026, incluye sumas fijas no remunerativas y no bonificables para activos y pasivos, excluyendo a docentes y fuerzas de seguridad. UPCN, con mayor representatividad, dio el ok, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se plantó y no aceptó, llevándolo a un congreso el lunes.
Los números son claros: para los activos, se otorga un monto equivalente al 15,8% del sueldo de junio de 2025 (sin adicionales ni no remunerativos), con un piso de 150.000 pesos y un techo de 320.000, subiendo a 160.000 para enfermería. Los jubilados reciben 75.000 pesos fijos, reemplazando lo anterior, y la ayuda escolar sube un 50%. El ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, celebró el entendimiento: «Logramos cerrar con mayoría, priorizando liquidez inmediata en el bolsillo vía sumas no remunerativas, porque un aumento remunerativo habría sido menor».
Pero no todo es fiesta en el Palacio San Martín. Mientras los estatales liquidan haberes en la primera semana de marzo gracias a este pacto, los ojos están puestos en la paritaria docente, que apenas arranca. En Mendoza, por ejemplo, el Gobierno convocó al SUTE para este viernes, con inflación, recaudación en baja y productividad como ejes calientes. Allá, los gremios piden recomposición y regularización de adicionales de 2025, en un contexto donde los sueldos docentes rankean 19° a nivel nacional.
El panorama nacional no ayuda: en Buenos Aires, Kicillof acordó un 7,5% escalonado para estatales, pero los docentes rechazaron un 3% y amenazan con paros que afectan a un millón de pibes. CTERA impulsa un paro el 2 de marzo por la eliminación del FONID y la falta de paritaria nacional, mientras en Salta y Jujuy negocian subas del 10% hasta junio, con bonos extras. En Entre Ríos, Troncoso insiste en el diálogo permanente: «Tenemos mesas sectoriales activas y puentes tendidos, porque la negociación informal es clave en estos tiempos».
¿Y ahora qué? La provincia espera la definición docente con los haberes de marzo en la mira, en medio de un país donde la inflación come sueldos y los gobiernos provinciales cargan con la mochila salarial. Si los maestros no cierran pronto, el inicio de clases podría tambalear, como en varias provincias. Troncoso lo dejó picando: el acuerdo estatal es un paso, pero la pelota está en la cancha gremial para evitar más conflictos.