Insólito episodio en el Congreso: un diputado del PRO recibe un rifle de aire comprimido en su oficina
Un paquete con un rifle de aire comprimido destinado a la oficina del diputado nacional Javier Sánchez Wrba, del PRO, por Buenos Aires, activó este miércoles las alarmas de seguridad en el Anexo A de la Cámara de Diputados. El envío, realizado mediante una compra en Mercado Libre, fue detectado por el escáner antes de ingresar al edificio, lo que desencadenó el protocolo de seguridad y generó demoras en los accesos.
Sánchez Wrba, oriundo de Trenque Lauquen y quien asumió en 2025 en reemplazo de Hernán Lombardi como parte de la alianza con La Libertad Avanza, explicó que el rifle era «para el campo» y de uso recreativo en propiedad privada. «Lo iba a retirar personalmente, pero por un error lo mandaron a la oficina», afirmó el legislador a los medios, aclarando que se trata de un arma neumática de venta libre, sin pólvora, y no de un arma de fuego. Tras ser notificado, se presentó en el lugar, retiró el paquete y lo llevó a su vehículo, evitando que ingresara a las instalaciones.
El incidente ganó repercusión en redes sociales gracias a un tuit del diputado socialista Esteban Paulón, quien ironizó: «Otro día tranquilo en el Congreso. Parece que un diputado compró una escopeta por Mercado Libre y pidió que se la envíen a su oficina del Congreso». Paulón destacó que el dispositivo de seguridad detectó el objeto y evitó su ingreso al Anexo A, amplificando la anécdota en el ámbito parlamentario.
Ante la viralidad del caso, Sánchez Wrba envió una carta al presidente de la Cámara, Martín Menem, poniéndose a disposición para cualquier aclaración y adjuntando la factura de la compra para demostrar que se trataba de un producto legal y recreativo. Fuentes de su entorno y del PRO reiteraron que fue un «error en la dirección de envío», y enfatizaron que este tipo de rifles se venden libremente en plataformas como Mercado Libre precisamente porque no clasifican como armas de fuego.
Desde el área de seguridad de la Cámara minimizaron el suceso: «No pasó nada. Hubo una confusión y el diputado se llevó el arma; nunca ingresó a las instalaciones». El episodio, calificado como una «perlita» en un día sin mayores sobresaltos, se suma al folklore del Congreso y llega en un contexto de tensión por controles de acceso, apenas seis días después de una amenaza de bomba que activó operativos en el Palacio Legislativo.