La Provincia de Buenos Aires se mantiene firme: rechaza la reforma nacional de la VTV
El gobierno provincial encabezado por Axel Kicillof confirmó su decisión de no adherir a los cambios que impulsa el gobierno nacional para el sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV). A través de un comunicado oficial, la administración bonaerense dejó clara su posición: en territorio provincial el esquema de chequeos anuales para autos de más de dos años se mantendrá vigente, rechazando así una de las iniciativas desreguladoras más controvertidas del Ejecutivo nacional.
La reforma nacional, respaldada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, busca modernizar el sistema actual haciéndolo más competitivo y espaciando los controles para vehículos de menor antigüedad. Específicamente, el nuevo esquema establecería que los vehículos 0 km realicen su primera revisión a los cinco años; aquellos de entre cinco y diez años se sometan a controles cada dos años; y únicamente los vehículos de más de diez años mantengan revisiones más frecuentes. El gobierno nacional justifica estos cambios argumentando que, según evidencia internacional, las fallas mecánicas explican una proporción muy baja de los accidentes de tránsito, siendo los errores humanos la principal causa de los siniestros viales.
El Ejecutivo nacional también busca introducir competitividad en la provisión de servicios de VTV, permitiendo que concesionarias, talleres habilitados, centros de verificación y establecimientos de transporte de carga realicen estas inspecciones, más allá de las plantas tradicionales. Según Sturzenegger, esta apertura a la competencia generaría precios más bajos para los automovilistas y evitaría demoras en la obtención de turnos. La reforma fue oficializada mediante el Decreto 139/2026, publicado el 9 de marzo en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo.
Sin embargo, el gobierno bonaerense se opone firmemente a estas modificaciones. El ministro de Transporte provincial, Martín Marinucci, argumenta que la apertura a mayor competencia podría ampliar el mercado negro de repuestos y comprometer la imparcialidad de los controles. Además, señala que una liberalización total provocaría que los prestadores del servicio se concentren únicamente en el conurbano y ciudades importantes, dejando sin cobertura a localidades pequeñas y medianas del interior bonaerense. Desde la Provincia también destacan que han desactivado más de 450 sitios ilegales que entregaban obleas truchas, demostrando los riesgos de flexibilizar los controles.
La decisión bonaerense contrasta con la del gobierno nacional, que rechazó el reclamo presentado por la Cámara Argentina de Talleres de Revisión Técnica (CATRAI) para frenar los cambios. Este conflicto refleja una tensión política más amplia entre la administración Milei y el gobierno provincial. El ministro Sturzenegger no tardó en responder al anuncio de Kicillof con un mensaje en redes sociales: «Bueno… a tenerlo en cuenta a la hora de votar en 2027», elevando la disputa a un plano electoral. Mientras tanto, en la provincia de Buenos Aires la VTV para automóviles continuará costando $97.057 con IVA incluido, y circular sin oblea vigente resultará en multas que van desde $568.800 a $1.896.000.