Condena a Municipio Bonaerense: Niño Sufre Fractura en Calesita Municipal y Justicia Impone Multa Millonaria
Por Tu Nombre, Periodista Independiente – Especializado en Noticias Locales
En un fallo que genera revuelo en la justicia bonaerense, un municipio del interior fue condenado a indemnizar con más de un millón de pesos a la familia de un niño que se fracturó la pierna mientras jugaba en una calesita instalada en un espacio público. El caso, que data de 2019, expone graves falencias en el mantenimiento de equipamiento recreativo municipal y pone bajo la lupa la responsabilidad de las autoridades locales en la seguridad infantil. Según la sentencia del Tribunal Oral en lo Civil y Comercial de Mar del Plata, el incidente ocurrió en una plaza de Mar Chiquita, donde la atracción —presumiblemente en mal estado— cedió abruptamente, dejando al menor con una lesión grave que requirió intervención quirúrgica y meses de rehabilitación.
El hecho tuvo lugar un soleado día de verano, cuando el niño de 8 años, acompañado por sus padres, se subió entusiasmado a la calesita giratoria. Testimonios y pericias judiciales revelaron que el mecanismo se desprendió de su base durante el uso, lanzando al menor al suelo y provocándole una fractura de fémur. La familia demandó al municipio argumentando negligencia en las inspecciones periódicas y falta de señalización de riesgos. «No puede ser que un lugar destinado a la diversión de los niños se convierta en una trampa mortal por descuido oficial», declaró el abogado de la parte actora, quien destacó que peritos confirmaron el deterioro oxidado y la ausencia de tornillos de fijación adecuados.
La Justicia no tuvo piedad con la defensa municipal, que alegó «fuerza mayor» y uso indebido por parte del niño. El tribunal desestimó estos argumentos, aplicando la doctrina de responsabilidad extracontractual del Estado por omisión en el control de bienes públicos. La condena incluye 800 mil pesos por daño moral, 300 mil por gastos médicos y lucro cesante, más intereses y costas. Este monto, actualizado a valores actuales, supera los 1,5 millones de pesos, un golpe económico significativo para las arcas municipales en tiempos de restricciones presupuestarias.
El caso de Mar Chiquita no es aislado; resuena con episodios similares en otros distritos bonaerenses, donde equipamientos obsoletos han causado accidentes. Expertos en seguridad infantil consultados por este medio advierten que muchas plazas municipales operan con juegos de décadas de antigüedad, sin cumplir normas de la IRAM ni inspecciones anuales obligatorias. «Los intendentes priorizan inauguraciones sobre mantenimiento preventivo, y son los niños quienes pagan el precio», señaló un ingeniero especializado en parques recreativos. En respuesta, el municipio anunció apelaciones y un plan de refacción urgente, pero vecinos exigen transparencia en cómo se invertirán los fondos públicos.
Este veredicto judicial sirve de alerta para toda la provincia: la recreación infantil no puede ser un lujo riesgoso. Mientras las familias confían en los espacios públicos para el esparcimiento, las autoridades deben asumir su rol custodio. ¿Cuántos accidentes más serán necesarios para que se implementen protocolos estrictos? En Mar Chiquita, el debate está servido, y la calesita defectuosa ya no gira, pero las lecciones —y las facturas— sí lo hacen. Seguiremos informando sobre los avances en la apelación y posibles reformas legislativas en materia de seguridad lúdica.