La provincia de Buenos Aires ha lanzado un nuevo programa destinado a fortalecer comedores y otros espacios comunitarios que brindan asistencia alimentaria a personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa fue creada por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense mediante la Resolución 1564/2026, publicada en el Boletín Oficial, y se enmarca en la política social del gobernador Axel Kicillof para sostener y ampliar la ayuda en los territorios más afectados por la crisis económica.
El plan, denominado Programa de Fortalecimiento Institucional a Espacios Comunitarios, apunta a mejorar las condiciones de funcionamiento de organizaciones sociales, municipios, cooperativas y entidades religiosas que administran comedores, merenderos y otros dispositivos de asistencia directa. Según la resolución firmada por el ministro Andrés “Cuervo” Larroque, el objetivo central es favorecer el funcionamiento de esos espacios donde se garantiza diariamente un plato de comida a miles de bonaerenses, en un contexto de aumento de la demanda alimentaria.
Los 200 millones de pesos aprobados se utilizarán para financiar equipamiento, mejoras edilicias, refacciones menores e incorporación de tecnología, con el propósito de fortalecer la infraestructura de los comedores comunitarios y afines. El programa prevé la firma de convenios con municipios e instituciones para canalizar los subsidios y establecer los compromisos de cada parte, tanto en la utilización de los fondos como en la rendición de cuentas. De esta manera, se busca no solo ampliar la capacidad de atención, sino también profesionalizar la gestión de los espacios comunitarios y garantizar mejores condiciones de trabajo para quienes sostienen estas tareas cotidianamente.
La medida se suma a un esquema más amplio de políticas alimentarias que la Provincia viene reforzando a lo largo del año, con sucesivos aumentos en los fondos para programas como el Servicio Alimentario Escolar (SAE) y el MESA, que ya implican una inversión que supera los 700 mil millones de pesos y alcanzan a 2,4 millones de niñas, niños y adolescentes. En ese marco, el nuevo programa aparece como un complemento específico para los comedores comunitarios y organizaciones de base, muchos de los cuales funcionan en barrios populares donde el Estado provincial busca afianzar su presencia mediante acuerdos directos con los gobiernos locales y las instituciones de la sociedad civil.
Desde la cartera de Desarrollo de la Comunidad destacan que la creación de este fondo de 200 millones de pesos responde a la necesidad de fortalecer la red de contención social en un escenario de inflación persistente y caída del poder adquisitivo, donde los comedores se han convertido en un soporte esencial para amplios sectores de la población. El Gobierno provincial plantea que, al invertir en infraestructura, equipamiento y tecnología, se mejora no solo la calidad del servicio alimentario, sino también la capacidad de organización de los barrios y la articulación con otras políticas públicas de inclusión social. En los próximos meses, se espera que la implementación del programa permita relevar las necesidades más urgentes en territorio y priorizar a aquellas instituciones que hoy se encuentran al límite de su capacidad de respuesta.