Los colegios privados de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires volverán a aplicar aumentos en sus cuotas a partir de septiembre, en línea con los últimos acuerdos salariales docentes y los esquemas de actualización que autorizan los gobiernos de ambas jurisdicciones. Se trata de subas moderadas en términos porcentuales, pero que consolidan un sendero de incrementos mensuales y elevan de manera sostenida el costo de la educación de gestión privada con aporte estatal.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, el gobierno bonaerense habilitó recientemente un esquema de aumentos que combina un 5% en agosto y un 2,5% en septiembre, lo que implica una variación acumulada cercana al 8,1% en el bimestre. Estos ajustes se traducen en nuevos topes arancelarios para todos los niveles educativos de gestión privada con subsidio estatal, desde jardines de infantes y primaria hasta secundaria común, técnica y superior. La lógica que se mantiene es la misma que rige desde hace años: cuanto mayor es el porcentaje de aporte estatal que recibe la escuela, más bajo es el valor máximo que puede cobrar a las familias; a medida que disminuye el subsidio, se habilitan cuotas sensiblemente más altas.
De acuerdo con las últimas comunicaciones oficiales, en territorio bonaerense las cuotas de septiembre para colegios privados con aporte estatal quedan ordenadas por nivel y por porcentaje de subsidio. En nivel inicial y preprimario, por ejemplo, las instituciones con 100% de aporte estatal tienen un techo de alrededor de $29.180, mientras que aquellas con solo 40% de ayuda pueden fijar aranceles que superan los $130.000 mensuales. En secundaria, los valores autorizados se mueven en una franja que va desde poco más de $32.000 en los establecimientos con máximo subsidio hasta montos cercanos a $170.000–$176.000 en los que reciben el mínimo aporte. Las escuelas técnicas, agrarias y especializadas en arte muestran cifras algo más elevadas, con pisos superiores a los $37.000 y topes que rozan los $200.000.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el esquema es similar, aunque con porcentajes de aumento algo distintos y cuadros tarifarios más altos en varias categorías. Para septiembre se autorizan incrementos de hasta alrededor del 3–4%, lo que reacomoda los valores de las cuotas de los colegios privados subsidiados en todos los niveles. En el nivel inicial y primario de jornada simple, las autoridades porteñas fijan pisos cercanos a los $36.000–$38.000 mensuales para las escuelas con 100% de aporte estatal, y techos que superan los $150.000–$170.000 cuando el subsidio estatal se reduce al 40%. En secundaria, los aranceles de jornada simple se ubican en una banda que arranca en torno a los $40.000–$41.000 y puede superar los $220.000 en los casos de menor aporte estatal. Las instituciones técnicas o de educación especial de hasta 40 horas semanales quedan habilitadas a cobrar entre aproximadamente $46.000–$48.000 y más de $250.000 por mes.
Fuera de estos cuadros máximos se encuentra el universo de los colegios privados de “arancel libre”, que no reciben subsidio estatal y, por lo tanto, pueden fijar sus propias cuotas sin topes administrativos. En ese segmento se concentran muchos de los establecimientos considerados de alta gama, tanto en la Ciudad como en distintos corredores del conurbano bonaerense. Allí los valores mensuales se alejan por completo de las escalas reguladas: en algunos casos, especialmente en colegios bilingües o con servicios educativos ampliados, las familias pagan cifras que superan ampliamente el millón de pesos por alumno. Mientras tanto, las entidades que agrupan a los institutos privados advierten que, aun con estos aumentos, los cuadros autorizados siguen corriendo detrás de la inflación y de los incrementos en salarios, servicios e impuestos, lo que anticipa que la discusión por nuevas subas continuará presente en la agenda educativa de los próximos meses.