Alarma en el sector perfumero: Perfumes sin control de ANMAT y cierres masivos de locales
Por Tu Nombre, Periodista Independiente
El sector de los perfumes en Argentina está atravesando una crisis profunda, marcada por la proliferación de productos que carecen del debido control de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Según denuncias de comerciantes y asociaciones del rubro, miles de fragancias falsificadas o de dudosa procedencia inundan el mercado, compitiendo de manera desleal con los artículos regulados. Esta situación no solo pone en riesgo la salud de los consumidores, al exponerlos a sustancias tóxicas o alérgenas, sino que también genera un impacto económico devastador en los locales minoristas legítimos.
La falta de fiscalización ha permitido la venta de perfumes importados ilegalmente, muchos de ellos provenientes de países asiáticos, a precios irrisorios, socavando la rentabilidad de los emprendedores formales. Expertos en regulación sanitaria advierten que estos productos evaden los estrictos requisitos de la ANMAT, como pruebas de composición química y etiquetado obligatorio, lo que podría derivar en casos graves de intoxicaciones o reacciones cutáneas. En los últimos meses, se han realizado inspecciones sorpresa en ferias y comercios, decomisando toneladas de mercadería falsificada, pero el problema persiste debido a la porosidad de las fronteras y la venta online sin verificación.
El golpe más visible de esta crisis es el cierre masivo de locales especializados. En provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, decenas de perfumerías tradicionales han bajado sus persianas, dejando a cientos de familias en la calle. La Cámara Argentina de Perfumería y Cosmética (CAPyC) reporta una caída del 40% en las ventas formales durante el último año, atribuida directamente a la competencia desleal. «Es una guerra desigual: nosotros pagamos impuestos, habilitaciones y garantizamos calidad, mientras los informales operan en la sombra», lamenta un empresario del rubro en declaraciones exclusivas.
Las autoridades han intensificado los operativos, con allanamientos que resultaron en multas millonarias y secuestros de stock. Sin embargo, los comerciantes reclaman medidas más estructurales, como un registro digital unificado para rastrear importaciones y sanciones penales más severas para los distribuidores reincidentes. Mientras tanto, consumidores alertados por redes sociales comienzan a optar por marcas certificadas, pero el daño ya está hecho: barrios enteros que dependían de estas perfumerías ven cómo se convierten en locales vacíos o se reconvierten a rubros alternativos.
Esta emergencia sectorial no es aislada; refleja problemas sistémicos en la cadena de suministro de productos de consumo masivo. Urge una acción coordinada entre ANMAT, Aduana y municipios para fortalecer el mercado y revitalizar una industria que genera miles de empleos directos e indirectos. Sin intervenciones drásticas, el colapso podría extenderse a otros segmentos cosméticos, dejando un vacío que solo beneficiará a las redes ilegales. El sector clama por protección: ¿responderá el Estado a tiempo?