El consumo masivo mostró señales de debilidad en marzo, con caídas interanuales en supermercados, autoservicios mayoristas y shoppings, según los últimos datos difundidos por el INDEC. En todos los casos, la comparación en términos reales evidenció un retroceso frente a 2025, lo que confirma que la recuperación del gasto de los hogares todavía no se ha consolidado.
En los supermercados, las ventas a precios constantes bajaron 5,1% interanual y acumularon una caída de 3,1% en el primer trimestre. Aunque en valores corrientes la facturación siguió creciendo por efecto de la inflación, el dato real mostró que el poder de compra de las familias continúa debilitado.
El panorama fue todavía más adverso en los autoservicios mayoristas, donde las ventas retrocedieron 7,2% interanual en marzo y 2,6% en el acumulado del año. Además, el sector mostró una baja mensual de 1,4%, lo que refuerza la tendencia contractiva observada en los últimos meses.
Los shoppings registraron la caída más pronunciada del relevamiento: las ventas se desplomaron 13,3% interanual, una baja que marca uno de los peores registros de la serie histórica. Con ese resultado, los centros de compra completaron diez meses consecutivos en terreno negativo, afectados por la menor demanda de indumentaria, calzado y otros rubros de consumo no esencial.
El comportamiento de estos tres canales comerciales funciona como un termómetro del consumo interno y refleja un escenario de cautela persistente entre los hogares. Aunque se observaron algunas mejoras puntuales en la comparación mensual, los datos de marzo muestran que el gasto sigue rezagado y que la demanda privada aún no presenta señales firmes de recuperación.