La Provincia de Buenos Aires se prepara para lanzar un censo integral de productores florihortícolas en las próximas semanas. El objetivo es obtener, por primera vez, un mapa estadístico preciso de quiénes son los productores, qué producen y en qué condiciones lo hacen dentro de este sector clave para la economía regional. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense, el relevamiento abarcará a pequeños y medianos productores, así como a establecimientos de mayor escala, concentrándose especialmente en las zonas con alta densidad de cultivos de flores, plantas ornamentales y hortalizas bajo cubierta.
Esta iniciativa surge en un contexto de transformación del sector florihortícola, influido por cambios en patrones de consumo, aumentos de costos y la necesidad de adaptación a nuevas exigencias ambientales y sanitarias. Fuentes oficiales destacan que el censo relevará datos básicos como superficie cultivada, tipos de cultivos, tecnologías utilizadas, mano de obra empleada y canales de comercialización. Además, se planea incorporar información cualitativa sobre acceso al crédito, formalización del sector y obstáculos principales para los productores. Con esta radiografía, la Provincia busca diseñar políticas públicas que reflejen mejor la realidad de cada región y escala productiva.
El operativo estará coordinado por el Ministerio de Desarrollo Agrario en conjunto con municipios y entidades representativas del sector, quienes actuarán como enlace con los productores para garantizar una cobertura amplia. La metodología incluirá visitas a establecimientos, encuestas presenciales y herramientas digitales, facilitando la carga de datos en áreas periurbanas densas o de acceso complicado. Paralelamente, se desarrollará una campaña de difusión específica en los cordones florihortícolas del Gran La Plata, el conurbano bonaerense y otras zonas donde estas producciones intensivas tienen alta relevancia en el empleo local.
El censo no tendrá fines fiscales ni de control tributario, sino que se utilizará exclusivamente para planificación productiva y programas de apoyo. Entre las medidas contempladas se mencionan líneas de crédito diferenciadas, asistencia técnica para mejorar el uso del suelo y del agua, programas de formalización laboral y la incorporación de tecnologías de bajo impacto ambiental. El diagnóstico producto del relevamiento será esencial para futuras gestiones ante el gobierno nacional y organismos internacionales, buscando financiamiento específico para el sector florihortícola.
Este lanzamiento marca un cambio en la relación del Estado provincial con un segmento productivo que, pese a su importancia económica y social, suele quedar fuera de las grandes estadísticas agropecuarias. La Provincia aspira a otorgar mayor visibilidad a los productores de flores y hortalizas y a construir, sobre datos concretos, una agenda de desarrollo adaptada a sus particularidades: alta intensidad de mano de obra, concentración en áreas periurbanas y vulnerabilidad ante fluctuaciones macroeconómicas y climáticas. El resultado del relevamiento será seguido de cerca tanto por el gobierno como por el sector privado, que ve en este mapa productivo una herramienta clave para ordenar y proyectar el futuro de la florihorticultura bonaerense.